CÁNCER INFANTIL

 

El cáncer es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolados de células. Se forman nuevas células que no son necesarias y las células viejas no mueren cuando deberían, de esta forma se desarrollan los tumores. Las células de los tumores malignos pueden invadir tejidos cercanos y diseminarse a otras partes del cuerpo, lo que se llama metástasis.

Los niños pueden tener cáncer en las mismas partes del cuerpo que los adultos, pero existen diferencias. Su naturaleza tiende a ser más agresiva que el cáncer de adultos. Muchos casos de cáncer en adultos podrían prevenirse evitando la exposición a factores de riesgo. Sin embargo, en niños aún no existen causas conocidas en la mayor parte de los casos.

El cáncer pediátrico tiene una incidencia estimada en España de 1.400 nuevos casos cada año, esto es, 1.400 niños que ven truncada su vida por esta enfermedad. 250.000 niños en el mundo son diagnosticados cada año. Es la principal causa de muerte por enfermedad en los niños.

Las cifras sobre el cáncer infantil en nuestro país son aproximadas, ya que en la actualidad no existe ningún registro poblacional de estas enfermedades. No se conoce cuál es verdaderamente la magnitud del problema. Si quieres ayudarnos a cambiar esto pincha aquí.

No se conocen las causas de la mayoría de los cánceres infantiles, algo fundamental a la hora de evitar su aparición. Puede ocurrir a cualquier niño, independientemente de su nacionalidad, grupo étnico, género o estilo de vida. Sólo en el 5% la causa documentada es una mutación hereditaria, de tipo genético, asociada con ciertos síndromes familiares (Síndrome de Li-Fraumeni, Síndrome de Beckwith-Wiedemann, anemia de Fanconi, Síndrome de Noonan y Síndrome de von Hippel-Lindau, entre otros), que aumentan el riesgo de padecer cáncer infantil. El origen de los cánceres pediátricos es distinto al de los adultos y necesita inexorablemente de una investigación específica para ser efectiva.

El cáncer infantil más frecuente es la leucemia (25%), seguido de los tumores cerebrales y del sistema nervioso central (19,6%) y los linfomas (13,6%).

Los actuales tratamientos estándar (cirugía, quimioterapia, radioterapia, trasplantes de medula) no son la solución para muchos niños y conllevan innumerables efectos secundarios. Esos efectos pueden ser “relativamente leves” como alopecia, cansancio, vómitos…., como otros más “graves”: encefalopatías, ceguera, sordera, parálisis, daños cognitivos, fallo orgánico, enfermedad de injerto contra huésped, inmunosupresión… Estos efectos secundarios son inaceptables. Después de recibir estos agresivos tratamientos la mayor parte de los niños fallecen, un gran número por las secuelas derivadas del propio tratamiento.

Muchos adultos no tienen estos graves efectos secundarios, ya que los tratamientos han sido desarrollados para ellos. Con los niños no ocurre lo mismo. La mayor parte de los protocolos provienen de ajustar las dosis de adultos a su peso. Por esta razón, en un organismo en desarrollo, causan graves secuelas o no pueden superarlo.

Numerosos “protocolos” actuales para los niños con problemas oncológicos son paliativos, no curativos. En un gran número de ocasiones no se informa a las familias de los efectos secundarios graves o de la efectividad prácticamente nula antes de empezar el tratamiento. Las familias confían en la veracidad de una información que, por otro lado, requeriría ser contrastada en un Registro unitario poblacional sobre el Cáncer Infantil. Después de estos protocolos tan agresivos, la realidad es que la mayor parte de ellos fallecen.

¿Por qué continuar por esta vía? Desde la Asociación Nacional Voz para la Oncología Infantil haremos todo lo que esté en nuestra mano para cambiar la actual situación de la Oncología Infantil. La solución está entre todos.

El cáncer infantil no está suficientemente investigado. A día de hoy no hay recursos capaces de dar una solución efectiva en la mayor parte de los niños con cáncer. Pedimos a las administraciones que doten de recursos de forma digna a una investigación cuyo único interés sea la curación de estos niños. La Asociación Nacional Voz para la Oncología Infantil desarrollará, por su parte, las propuestas que a continuación detallamos.

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